Comunicación en pareja: 4 hábitos que pueden estar dañando tu relación
- Centro Clinico UNIOM

- 2 dic 2025
- 2 Min. de lectura
A veces pensamos que, si una relación es “la correcta”, debería funcionar sola, sin esfuerzo. Pero esta idea es una trampa. Una pareja está formada por dos personas con historias diferentes, heridas pasadas, formas distintas de expresarse y de afrontar las dificultades. Es normal que aparezcan roces. No significa falta de amor: muchas veces lo que falta son herramientas para comunicarse y resolver conflictos.
La ciencia de las relaciones nos ayuda a entenderlo mejor. El Dr. John Gottman identificó cuatro patrones de comunicación especialmente destructivos, conocidos como los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. Son señales de alerta que, si se mantienen en el tiempo, pueden poner en riesgo la conexión emocional de la pareja.

1. Crítica
No se trata de dejar de decir lo que nos molesta, sino de cómo lo decimos.
Crítica: es dura, generaliza y ataca la identidad del otro.
“Eres un vago. Nunca haces nada.”
Petición o queja sana: es concreta y habla del comportamiento.
“Me sentí cargado/a cuando no recogiste los platos. Acordamos repartirnos las tareas.”
La diferencia está en buscar soluciones, no en culpar.
2. Desprecio
Si la crítica va a la identidad, el desprecio va más allá: ataca el valor del otro. Es el más dañino de los cuatro. Suele aparecer en forma de sarcasmo, burlas, humillación o comentarios hirientes.
Aunque se diga en tono de broma, duele igual:
“Menos mal que estábamos teniendo una buena semana…”
El desprecio destruye el respeto, y sin respeto es difícil sostener el vínculo.
3. Actitud defensiva
Surge cuando reaccionamos como si todo fuera un ataque. En vez de escuchar, nos ponemos a la defensiva, devolvemos el golpe o desviamos la responsabilidad.
“Bueno, tú el otro día tampoco hiciste nada…”
La defensiva bloquea la comunicación y evita que podamos entendernos.
4. Evasión
Es cuando uno de los dos se desconecta: guarda silencio, mira al celular, cambia de tema o evita hablar de lo importante. A veces parece autoprotección, pero deja los problemas sin resolver.
No es lo mismo pedir un momento para calmarse que usar el silencio como castigo.
Detectarlos es el primer paso
Nadie nace sabiendo comunicarse bien. Identificar estos hábitos no es fácil, pero sí posible. Y lo más importante: existen antídotos y herramientas para reemplazarlos por formas más sanas de relacionarse.
Si estás viviendo algo parecido en tu relación o te reconoces en alguno de estos patrones, recuerda que no tienes por qué gestionarlo en soledad. Pedir ayuda es un acto de valentía y puede ser el primer paso hacia una relación más consciente, respetuosa y conectada.
En Centro Clínico Uniom, tenemos profesionales especializados en estos casos que os podrán ayudar tanto a ti como a tu pareja. No dudes en contactar con nosotros.




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